De estantería olvidada a punto focal
Una estantería de pino, deslucida por años de sol, recibió lija compartida, aceite de linaza donado y tornillos recuperados. En una tarde cambió de rumbo: albergó libros heredados, plantas esquejadas y una radio antigua reparada. El nuevo punto focal no costó dinero, pero sí voluntad, paciencia y manos vecinas dispuestas a ayudar.